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Cerca de un centenar de trabajadores ingresaron a la fábrica.
Con la participación activa de los Ministerios de Trabajo y de Industria, el Congreso Obrero Textil (COT) y la empresa Paylana, se produjo ayer la reapertura de la ex Fibratex, que ahora pasará a llamarse Niralan SA.
Estuvieron presentes el ministro de Trabajo, Eduardo Bonomi, el de
Industria, Daniel Martínez, y el ex titular de esa cartera Jorge Lepra,
el presidente del Banco República, Fernando Calloia e Isaac Soloducho
propietario de Paylana que contratará los servicios de la textil.
"Lo que acá se empezó tiene un plazo de seis meses con opción a seis
más y después se podrá evaluar. Pero es importante que las búsquedas de
salidas para el sector textil, que hoy se propuso acá de forma
tripartita (entre empresarios, trabajadores y gobierno) se pueda hacer,
al mismo tiempo, un esfuerzo entre todos para mantener a cerca de 150
trabajadores produciendo y contribuyendo al desarrollo de Uruguay",
dijo el Bonomi en el acto de reapertura.
Por su parte, la dirigente sindical del COT, Graciela López, dijo a
LA REPUBLICA que "si bien es un avance, todavía no se logró una
solución definitiva para la empresa".López señaló que "el día de
festejo no fue completo porque hay cerca de 100 trabajadores que
ingresaron a la fábrica, pero todavía quedan unos 40 trabajadores en el
seguro de paro".
No obstante, se espera que con la demanda de Paylana que se pueda
generar en las próximas semanas, los obreros que están en el seguro de
paro irán ingresando "de a poco", dijo la delegada sindical.
Un poco de historia
La textil se había declarado en estado de quiebra en enero del año
pasado, sin embargo sus trabajadores, que rondan los 300, emprendieron
una serie de gestiones para no perder sus fuentes de trabajo.
Fue así que entablaron contacto con autoridades nacionales, hasta que
en febrero de 2007, el presidente Tabaré Vázquez los recibió en la
residencia de Suárez y Reyes para escuchar sus planteos.
La reunión con el mandatario y algunos de sus ministros concluyó con el
compromiso de que el Estado elaboraría políticas para salvaguardar no
sólo el futuro de la ex Fibratex, sino de todo el complejo textil.
En este marco, se iniciaron negociaciones con la Corporación Nacional
para el Desarrollo (CND), con el objetivo de elaborar un proyecto de
viabilidad para la futura empresa en la que trabajarían los ex
operarios de Fibratex.
Luego de casi un año de idas y vueltas, los trabajadores recibieron la
noticia de que la empresa Paylana aportaría su grano de arena a la
reapertura y contrataría la producción de la ex Fibratex, inicialmente
por 6 meses.
En todo este tiempo transcurrido, los trabajadores se organizaron en
cuadrillas para realizar el mantenimiento de la maquinaria, a los
efectos de que cuando se resolviera iniciar la producción se pudiera
hacer sin mayores problemas.
Fuente: Diario La República.
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