"Ahora hay que apuntar más fuerte a las políticas micro"
El edificio en el que está la CND
perteneció en su momento a los
bancos La Caja Obrera y de Crédito.
Al entrar en él da la sensación
de que supo estar como
cancha de fútbol a la que agarró
la lagarta. Según dijo García, así
mismo parece que encontró la
Corporación cuando llegó. Ahora
la CND se encuentra aplicando
un nuevo plan estratégico.
Su director la ve como parte de
una gran agencia nacional para
el desarrollo desde donde ejecutar
políticas de fomento a nivel
microeconómico que, según él,
deberían pasar a ser la prioridad.
Para eso, dijo, hay que avanzar
en un cambio institucional que
articule y dé mayor consistencia
a la multiplicidad de programas
existentes, cambio que él simboliza
en ese edificio en el que
se busca reunir un conjunto de
agencias que tienen fines similares.
Más complicado que escribir
una retirada, seguro.
-¿Con qué te encontraste
cuando llegaste a la Corporación
Nacional para el Desarrollo
(CND)?
-La visión que nos fuimos
generando, prácticamente de
cero, a partir de estar acá y de
estar en contacto con prácticamente
todos los agentes económicos,
y de haber armado un
plan estratégico por allá, por
fines de 2005 -el plan 2006-2010
que estamos siguiendo y cambiando
como todo plan que vive,
que no muere en el papel-, fue la
de una corporación que hoy, dos
años y medio después, te puedo
decir que estaba vacía, estaba
hueca. Desde el punto de vista
patrimonial, con severas dudas
sobre todo su patrimonio, con
dudas sobre las dos terceras partes,
para arrancar, y eso marcado
en las distintas auditorías externas
que había.
Cuando me ofrecen venir en
mayo de 2005, bajo de internet el
balance 2004. Por deformación
profesional, empecé a mirar el
balance, la memoria. Cuando lo
miro, para hacerte un esquema,
el balance contable era de 60
millones de dólares. El crédito
en duda, o sea un activo con
salvedades en el dictamen
de la auditoría, era por 40
millones (habla de una deuda
del Ministerio de Economía y
Finanzas -MEF- por la asistencia
que la CND brindó a los bancos
La Caja Obrera, Comercial y de
Crédito).
La auditoría decía:
“está bien pero el que debe
no dijo con toda la seguridad
que efectivamente lo debe, que
reconoce la deuda” y, segundo
tema, tiene que decir cuándo lo
va a pagar, porque hay un tema
de reconocimiento y de valuación.
Para valuarlo te puede decir: “sí,
te lo reconozco y te lo voy a
pagar en 2080”. Y no quedaba
claro. Ni siquiera los ministros de
Economía anteriores decían “sí”
o “no” sino que decían “ni”.
Hay
una cosa muy curiosa, cuando
estuvo [Alejandro] Atchugarry se
le preguntó y él respondió en
condicional: “habría una deuda”.
Eso entonces llevaba a que los
auditores pusieran una salvedad
sistemática: por 40 millones en
un balance de 60. Pero si nos
vamos a alguno de los otros
activos, también.
Hasta la liquidez.
Nosotros
durante mucho tiempo pensamos:
“bueno, por lo menos dejaron
con liquidez la Corporación,
con plata en el banco”, que eran
unos cuatro millones. No hace
mucho, y esto es así tal cual,
porque de muchas cosas que
pasaban acá nos enteramos por
cedulones. Llegó específicamente
un reclamo del Banco Central
y, entonces, hasta la propia liquidez
quedaba en duda.
Desde el
punto de vista patrimonial yo te
diría que, pasando raya, prácticamente
lo único que recibimos
fue la Corporación Vial como
algo sólido.
"Hay que repensar el fomento desde el
punto de vista institucional,
para tener
alineada la institucionalidad
con la política."
-Y desde el punto de vista
interno, de funcionamiento...
-Desde el punto de vista
estructural fue parecido. Si nos
fijamos en los recursos humanos
en el momento en que arrancamos,
comparando con el momento
actual es más o menos como
el día y la noche. Y no lo digo yo
sino un análisis de clima organizacional
que hicimos cuando
arrancamos, a fines de 2005, y
otro que terminamos de hacer
ahora. Encuestas al personal en
función de diferentes tópicos:
relación con sus jefes, relación con
sus pares, con otros departamentos,
motivación, liderazgo dentro
de la empresa, responsabilidad
social de la empresa. Un cúmulo
de preguntas que se analizaron,
se compendiaron, y los resultados
fueron muy diferentes. Hay
algunos temas en los que hay que
seguir avanzando pero ya estamos
en términos de una empresa
razonable. En definitiva, lo que se
trasuntaba era una manera de
encarar las políticas públicas o la
gestión de las empresas públicas,
que fuera totalmente diferente
respecto de la anterior.
-¿Y la participación de la CND
en empresas?
-Después había un cúmulo
de empresas y, en algunas
de ellas, justo es decirlo, estaba
totalmente previsionado su
patrimonio, o sea que estaban
en cero. Pero también estuvimos
bien en limpiarlas, en algunos
casos venderlas y en otros
arreglar con los socios para ir
sacándolas del patrimonio de la
Corporación. Además de que eso
fue una línea estratégica, la de
no participar más en empresas.
Solamente queda un caso de
importancia que es la textil Agolan,
de Juan Lacaze, en la que
tenemos el 100% del paquete
accionario. Pero todo el resto de
los casos que había los fuimos
limpiando. Todo ese cúmulo que
recibimos, esa cartera anterior,
se fue limpiando.
Estamos creando otras empresas
pero tratando de no participar
en ninguna. Cuando participamos
lo hacemos simbólicamente
y nuestro socio es el Estado,
generalmente.
Por ejemplo, la
interconexión de UTE con Brasil,
que creo que es la participación
mayor que tenemos ahora aparte
de Agolan, es un 5%. Ahora,
es una sociedad anónima porque
nos estamos preocupando de no
tomar riesgos que no podamos
manejar. Es una sociedad anónima
que va a tomar financiamiento,
va a construir la conversora
de energía en Melo que es necesaria,
algún tramo de línea para
conectar con Brasil; pero en la
otra mano tiene un contrato con
UTE que le compra la energía a
un determinado canon, lo que en
toda la ecuación de la empresa
da una determinada rentabilidad
que le permite tomar un riesgo
que está muy acotado. De hecho,
lo que estamos haciendo es facilitar
que se haga la obra.
-En medio de ese panorama
que pintás bastante negro, ¿cuál
es la pertinencia de un organismo
como la CND?
-Yo creo que, si bien nunca
se termina el hecho de controlar
la macro, obviamente, el país
está en una etapa en que debería
apuntar más fuertemente a las
políticas micro. Hace tres años
tuvo la urgencia de salir, entre
otras cosas, de dos vencimientos
de deuda en 2006 y 2007 que,
si no se solucionaban inmediatamente,
no se podía realizar nada
más. Hoy en día implica ir más de
punta hacia la micro.
-¿Y cómo juega la CND en ese
esquema?
-Quiero hacer hincapié en
la coherencia con el concepto
general de política económica.
Quizás haya habido que atender
los elementos más macro,
pero nunca estuvo descuidado
el resto. Siempre hubo políticas
activas. Si no, no habría existido
el programa de microfinanzas ni
el de conglomerados productivos,
que en muchos casos están
funcionando muy bien.
También
es trabajar en la microeconomía
las reformas que se plantearon:
la nueva ley concursal, la reforma
tributaria, la ley de defensa
de la competencia. Acá quizá de
lo que estamos hablando es del
tema del fomento.
Nosotros estamos hablando
de Uruguay Fomenta, el portal
que creamos, con toda la atomización
de cosas que existen
para respaldar la inversión. La
visión clara que tenemos cuando
hablamos de ir hacia una agencia
nacional de desarrollo es la de
que tenemos que trabajar juntos.
Yo creo que se hizo un trabajo,
primero de reconocer los diferentes
programas, la atomización
existente, hacer un esfuerzo por
parte de los actores que estamos
a cargo de coordinar, armar
el portal junto con la oficina de
apoyo al inversor privado del MEF,
que está acá en el mismo edificio.
Pero creo que cuando decimos
que tenemos que ir un paso más
allá, sin ponerle horizonte temporal
a esto, tenemos que repensar
desde el punto de vista institucional
todo este tema.
A veces se
me ocurre que es un muy buen
ejemplo el camino que está recorriendo
la Agencia Nacional de
Investigación e Innovación (ANII).
Primero, la definición de Uruguay
Innovador en el programa; después,
la creación del gabinete
ministerial de la innovación, del
equipo operativo de eso, la ley
que creó la ANII; y ahora, la discusión
del plan estratégico. Creo
que eso es lo que implica tener la
institucionalidad alineada con la
política. Tenemos una institución
que se dedica a ejecutar la política
nacional de innovación.
-Cuando hablás de cambio
institucional, ¿lo decís por la
atomización? Por ejemplo, vos
hablabas del programa de conglomerados.
¿Cómo se explica
que haya un programa que funciona
en el ámbito de OPP, otro
en el ámbito del Ministerio de
Industria, que estén ustedes,
las líneas de crédito del Banco
República para PYMES...?
-[Se acerca a la computadora
y abre el portal Uruguay Fomenta]
Mirá, nosotros hicimos el
esfuerzo de poner todo lo que
conocemos agrupado en seis.
Entrás en cada una de ésas -
por ejemplo, en "capacitación"- y
tenés cuarenta vínculos. El problema
no es que haya muchos
programas sino que hay caos,
porque está en la génesis de
cómo nació esto. Yo te decía:
“hay una política, hay una institución”.
Acá hubo carencia de
una política nacional de desarrollo,
por lo tanto, con la institución
que tiene el nombre;
por eso pasó lo que pasó en sus
primeros veinte años. Por eso
creo que ya es hora de ir pensando,
desde el conocimiento que
da la gestión, en un paso más
en ese sentido. Te lo resumo en
pocas palabras: lo que vos decías
recién era el ejemplo que yo te
iba a poner. A mí me está costando
explicarle a la gente por
qué Fulano y Mengano hacen lo
mismo en dos lugares distintos.
-¿Y cómo se avanza en eso?
-Como a veces las cosas,
cuando son tangibles, se sienten
más, nosotros ese cambio institucional
lo estamos tratando de
simbolizar en este edificio. En el
octavo piso, por ejemplo, está la
Junta Asesora en Materia Económica,
la junta anticorrupción;
en el séptimo está la CND; en el
quinto está la Corporación Vial y,
posiblemente, el avance que se
vaya haciendo en Corporación
Ferroviaria, con el tema de la
infraestructura de trenes, también
lo situemos ahí. Ya tenemos
la visión clara; así como te hablaba
hoy de una agencia nacional
de desarrollo, de que las asociaciones
público-privadas son otro
gran tema nuestro y entonces,
probablemente, también lo vayamos
focalizando en el quinto. En
más de la mitad del cuarto piso,
que estaba vacío y destruido, va
a estar Latu Sistemas, la empresa
de calidad del Latu, y en la otra
mitad, la unidad de apoyo al sector
privado del MEF, para centralizar
en ese edificio la recepción
de los proyectos de la Ley de
Inversiones.
"Si hay un mercado que está
funcionando bien no tiene sentido
meterse. Tenés que meterte donde
haya fallas de mercado, donde éste no
participa."
-La idea es ir hacia la “ventanilla
única”...
-Sí, la ventanilla única... está
muy manoseado el término. Tampoco
ese asunto de "único"... A mí
hace muchos años que el tema de
“único” no me convence demasiado
[risas]. Lo que creo es que
tiene que haber una visión nacional
del asunto. Sigo para abajo.
En el tercero estamos nosotros
con el departamento PYME, con
el departamento jurídico, que no
había, al igual que un departamento
de personal.
En el segundo
está la ANII, en el primero viene
el Instituto Nacional de Calidad y
en la planta baja tenemos algunas
áreas reservadas. Estamos
conversando con la Dirección de
Proyectos de Desarrollo. Hay programas
que Diprode tiene y cosas
que hacemos nosotros en las que
somos muy complementarios.
Así que estamos ahí, en contacto
con el director de la OPP, Enrique
Rubio. Creo que no hay una decisión
tomada de parte de ellos,
pero nosotros lo tenemos reservado
porque nos gustaría darle a
este edificio tres características:
innovación, desarrollo y calidad.
De alguna manera queremos tratar
de que esos tres conceptos
estén presentes en este edificio.
También hacer lo mismo que en el
portal pero con atención personalizada,
porque internet es bárbara
pero no todo el mundo la tiene y,
además, es importante la atención
personal. Y el tercer tema en la
planta baja es la simplificación de
trámites. Para empezar con algo,
vamos a hacerlo con la apertura
de empresas. Hoy en día tenemos
BPS y DGI interrelacionados y queremos
agregar al Ministerio de
Trabajo con el tema de la planilla,
el Banco de Seguros, UTE y ANTEL.
-¿Qué desafíos se plantean
para los próximos dos años?
-Los desafíos que veo son
seguir buscando dos cosas. En
primer lugar, las definiciones más
claras con respecto a los roles,
enmarcados en ese cambio institucional
que propongo llevar
adelante en este tema. Hay que
revisionar un poco lo de las asociaciones
público-privadas, preguntarse
si el país no debería
tener una ley en ese sentido, que
hoy no tiene. Ése es un tema:
tratar de ir armando una propuesta
de cambio institucional
que vaya ordenando las cosas.
El otro tema es seguir aumentar
el menú de opciones, de apoyos.
En la CND en particular, en todo
aquello donde vaya a generar un
valor agregado. ¿Cuáles son las
políticas que tenemos que diseñar?
Tenés que diseñar aquellas
políticas en las cuales el presupuesto
que estás metiendo vaya
a valer la pena, sirva para algo,
vaya a ocupar un lugar que nadie
ocupa.
Si hay un mercado que
está funcionando bien, no tiene
ningún sentido meterse. Tenés
que meterte donde haya fallas de
mercado, donde éste no participa:
por ejemplo, estamos operando
como banca de segundo piso, no
con bancos sino con cooperativas
financieras, con instituciones no
reguladas por el Banco Central:
cooperativas de capitalización,
cooperativas de producción, ONG,
sociedades de fomento rural, oficinas
de desarrollo de las intendencias,
todo en programas de
crédito. Entonces operamos en el
mercado, pero muy poquito: estamos
llegando a siete millones de
dólares de línea de crédito.
-La de la retirada: por lo que
contabas al principio, la gestión
en la CND en años anteriores fue
bastante “vidriosa”.
-¿Qué cosas
han hecho en ese sentido?
-Lo que hicimos, ordenadamente,
fue pedirle a la Auditoría
Interna una auditoría. Se
hizo, salió un informe de más de
150 páginas, lo evaluamos jurídicamente
y lo presentamos a
la Justicia, adosándolo a todo
el expediente que venía anteriormente
de la Corporación. La
verdad es que a mí personalmente,
como ciudadano, me da
la misma bronca que le da a todo
el mundo que puedan quedar
cosas “injustas”. Pero de acuerdo
a las urgencias que tenía el país,
pusimos el foco para adelante.
Esto no quiere decir que, como
ha pasado en este tiempo, la Justicia
nos pida cosas y nosotros
no salgamos corriendo a proporcionarlas,
en la medida de lo
posible (una de las conclusiones
de la auditoría, por ejemplo, fue
que faltaban papeles), pero realmente
no nos hemos puesto a
escarbar para atrás en el sentido
de decir que ésa “fue nuestra
principal acción”.
Esto es medio anecdótico y
me da un poco de vergüenza
decirlo, pero cuando me fui para
Brasil escribí un cuplé para la
murga, el “Cuplé de Villa Nostalgia”,
que en un momento decía,
en otro sentido: “Si sólo miramos
a un pasado puro, es porque
le damos la espalda al futuro”.
De alguna manera, yo creo que
tenés que hacer opciones, sin
descartar ninguna pero priorizando.
Y nos parece que el camino
recorrido fue el correcto, la
auditoría fue bastante profunda,
determina claramente criterios
de cómo se hacía política en este
país... y está en la Justicia. Y bue,
estamo’ acá.
Nota: Gustavo Rak
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