Nota de "La Diaria" al Presidente de la CND, Cr. Álvaro García Imprimir E-Mail
miércoles, 26 de diciembre de 2007

"Ahora hay que apuntar más fuerte a las políticas micro"

El edificio en el que está la CND perteneció en su momento a los bancos La Caja Obrera y de Crédito. Al entrar en él da la sensación de que supo estar como cancha de fútbol a la que agarró la lagarta. Según dijo García, así mismo parece que encontró la Corporación cuando llegó. Ahora la CND se encuentra aplicando un nuevo plan estratégico. Su director la ve como parte de una gran agencia nacional para el desarrollo desde donde ejecutar políticas de fomento a nivel microeconómico que, según él, deberían pasar a ser la prioridad. Para eso, dijo, hay que avanzar en un cambio institucional que articule y dé mayor consistencia a la multiplicidad de programas existentes, cambio que él simboliza en ese edificio en el que se busca reunir un conjunto de agencias que tienen fines similares. Más complicado que escribir una retirada, seguro.

-¿Con qué te encontraste cuando llegaste a la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND)?

-La visión que nos fuimos generando, prácticamente de cero, a partir de estar acá y de estar en contacto con prácticamente todos los agentes económicos, y de haber armado un plan estratégico por allá, por fines de 2005 -el plan 2006-2010 que estamos siguiendo y cambiando como todo plan que vive, que no muere en el papel-, fue la de una corporación que hoy, dos años y medio después, te puedo decir que estaba vacía, estaba hueca. Desde el punto de vista patrimonial, con severas dudas  sobre todo su patrimonio, con dudas sobre las dos terceras partes, para arrancar, y eso marcado en las distintas auditorías externas que había.

Cuando me ofrecen venir en mayo de 2005, bajo de internet el balance 2004. Por deformación profesional, empecé a mirar el balance, la memoria. Cuando lo miro, para hacerte un esquema, el balance contable era de 60 millones de dólares. El crédito en duda, o sea un activo con salvedades en el dictamen de la auditoría, era por 40 millones (habla de una deuda del Ministerio de Economía y Finanzas -MEF- por la asistencia que la CND brindó a los bancos La Caja Obrera, Comercial y de Crédito).

La auditoría decía: “está bien pero el que debe no dijo con toda la seguridad que efectivamente lo debe, que reconoce la deuda” y, segundo tema, tiene que decir cuándo lo va a pagar, porque hay un tema de reconocimiento y de valuación. Para valuarlo te puede decir: “sí, te lo reconozco y te lo voy a pagar en 2080”. Y no quedaba claro. Ni siquiera los ministros de Economía anteriores decían “sí” o “no” sino que decían “ni”.

Hay una cosa muy curiosa, cuando estuvo [Alejandro] Atchugarry se le preguntó y él respondió en condicional: “habría una deuda”. Eso entonces llevaba a que los auditores pusieran una salvedad sistemática: por 40 millones en un balance de 60. Pero si nos vamos a alguno de los otros activos, también. Hasta la liquidez.

Nosotros durante mucho tiempo pensamos: “bueno, por lo menos dejaron con liquidez la Corporación, con plata en el banco”, que eran unos cuatro millones. No hace mucho, y esto es así tal cual, porque de muchas cosas que pasaban acá nos enteramos por cedulones. Llegó específicamente un reclamo del Banco Central y, entonces, hasta la propia liquidez quedaba en duda.

Desde el punto de vista patrimonial yo te diría que, pasando raya, prácticamente lo único que recibimos fue la Corporación Vial como algo sólido.

"Hay que repensar el fomento desde el punto de vista institucional, para tener alineada la institucionalidad con la política."

-Y desde el punto de vista interno, de funcionamiento...

-Desde el punto de vista estructural fue parecido. Si nos fijamos en los recursos humanos en el momento en que arrancamos, comparando con el momento actual es más o menos como el día y la noche. Y no lo digo yo sino un análisis de clima organizacional que hicimos cuando arrancamos, a fines de 2005, y otro que terminamos de hacer ahora. Encuestas al personal en función de diferentes tópicos: relación con sus jefes, relación con sus pares, con otros departamentos, motivación, liderazgo dentro de la empresa, responsabilidad social de la empresa. Un cúmulo de preguntas que se analizaron, se compendiaron, y los resultados fueron muy diferentes. Hay algunos temas en los que hay que seguir avanzando pero ya estamos en términos de una empresa razonable. En definitiva, lo que se trasuntaba era una manera de encarar las políticas públicas o la gestión de las empresas públicas, que fuera totalmente diferente respecto de la anterior.

-¿Y la participación de la CND en empresas?

-Después había un cúmulo de empresas y, en algunas de ellas, justo es decirlo, estaba totalmente previsionado su patrimonio, o sea que estaban en cero. Pero también estuvimos bien en limpiarlas, en algunos casos venderlas y en otros arreglar con los socios para ir sacándolas del patrimonio de la Corporación. Además de que eso fue una línea estratégica, la de no participar más en empresas. Solamente queda un caso de importancia que es la textil Agolan, de Juan Lacaze, en la que tenemos el 100% del paquete accionario. Pero todo el resto de los casos que había los fuimos limpiando. Todo ese cúmulo que recibimos, esa cartera anterior, se fue limpiando. Estamos creando otras empresas pero tratando de no participar en ninguna. Cuando participamos lo hacemos simbólicamente y nuestro socio es el Estado, generalmente.

Por ejemplo, la interconexión de UTE con Brasil, que creo que es la participación mayor que tenemos ahora aparte de Agolan, es un 5%. Ahora, es una sociedad anónima porque nos estamos preocupando de no tomar riesgos que no podamos manejar. Es una sociedad anónima que va a tomar financiamiento, va a construir la conversora de energía en Melo que es necesaria, algún tramo de línea para conectar con Brasil; pero en la otra mano tiene un contrato con UTE que le compra la energía a un determinado canon, lo que en toda la ecuación de la empresa da una determinada rentabilidad que le permite tomar un riesgo que está muy acotado. De hecho, lo que estamos haciendo es facilitar que se haga la obra.

-En medio de ese panorama que pintás bastante negro, ¿cuál es la pertinencia de un organismo como la CND?

-Yo creo que, si bien nunca se termina el hecho de controlar la macro, obviamente, el país está en una etapa en que debería apuntar más fuertemente a las políticas micro. Hace tres años tuvo la urgencia de salir, entre otras cosas, de dos vencimientos de deuda en 2006 y 2007 que, si no se solucionaban inmediatamente, no se podía realizar nada más. Hoy en día implica ir más de punta hacia la micro.

-¿Y cómo juega la CND en ese esquema?

-Quiero hacer hincapié en la coherencia con el concepto general de política económica. Quizás haya habido que atender los elementos más macro, pero nunca estuvo descuidado el resto. Siempre hubo políticas activas. Si no, no habría existido el programa de microfinanzas ni el de conglomerados productivos, que en muchos casos están funcionando muy bien.

También es trabajar en la microeconomía las reformas que se plantearon: la nueva ley concursal, la reforma tributaria, la ley de defensa de la competencia. Acá quizá de lo que estamos hablando es del tema del fomento. Nosotros estamos hablando de Uruguay Fomenta, el portal que creamos, con toda la atomización de cosas que existen para respaldar la inversión. La visión clara que tenemos cuando hablamos de ir hacia una agencia nacional de desarrollo es la de que tenemos que trabajar juntos. Yo creo que se hizo un trabajo, primero de reconocer los diferentes programas, la atomización existente, hacer un esfuerzo por parte de los actores que estamos a cargo de coordinar, armar el portal junto con la oficina de apoyo al inversor privado del MEF, que está acá en el mismo edificio.

Pero creo que cuando decimos que tenemos que ir un paso más allá, sin ponerle horizonte temporal a esto, tenemos que repensar desde el punto de vista institucional todo este tema.

A veces se me ocurre que es un muy buen ejemplo el camino que está recorriendo la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII). Primero, la definición de Uruguay Innovador en el programa; después, la creación del gabinete ministerial de la innovación, del equipo operativo de eso, la ley que creó la ANII; y ahora, la discusión del plan estratégico. Creo que eso es lo que implica tener la institucionalidad alineada con la política. Tenemos una institución que se dedica a ejecutar la política nacional de innovación.

-Cuando hablás de cambio institucional, ¿lo decís por la atomización? Por ejemplo, vos hablabas del programa de conglomerados. ¿Cómo se explica que haya un programa que funciona en el ámbito de OPP, otro en el ámbito del Ministerio de Industria, que estén ustedes, las líneas de crédito del Banco República para PYMES...?

-[Se acerca a la computadora y abre el portal Uruguay Fomenta] Mirá, nosotros hicimos el esfuerzo de poner todo lo que conocemos agrupado en seis. Entrás en cada una de ésas - por ejemplo, en "capacitación"- y tenés cuarenta vínculos. El problema no es que haya muchos programas sino que hay caos, porque está en la génesis de cómo nació esto. Yo te decía: “hay una política, hay una institución”. Acá hubo carencia de una política nacional de desarrollo, por lo tanto, con la institución que tiene el nombre; por eso pasó lo que pasó en sus primeros veinte años. Por eso creo que ya es hora de ir pensando, desde el conocimiento que da la gestión, en un paso más en ese sentido. Te lo resumo en pocas palabras: lo que vos decías recién era el ejemplo que yo te iba a poner. A mí me está costando explicarle a la gente por qué Fulano y Mengano hacen lo mismo en dos lugares distintos.

-¿Y cómo se avanza en eso?

-Como a veces las cosas, cuando son tangibles, se sienten más, nosotros ese cambio institucional lo estamos tratando de simbolizar en este edificio. En el octavo piso, por ejemplo, está la Junta Asesora en Materia Económica, la junta anticorrupción; en el séptimo está la CND; en el quinto está la Corporación Vial y, posiblemente, el avance que se vaya haciendo en Corporación Ferroviaria, con el tema de la infraestructura de trenes, también lo situemos ahí. Ya tenemos la visión clara; así como te hablaba hoy de una agencia nacional de desarrollo, de que las asociaciones público-privadas son otro gran tema nuestro y entonces, probablemente, también lo vayamos focalizando en el quinto. En más de la mitad del cuarto piso, que estaba vacío y destruido, va a estar Latu Sistemas, la empresa de calidad del Latu, y en la otra mitad, la unidad de apoyo al sector privado del MEF, para centralizar en ese edificio la recepción de los proyectos de la Ley de Inversiones. "Si hay un mercado que está funcionando bien no tiene sentido meterse. Tenés que meterte donde haya fallas de mercado, donde éste no participa."

-La idea es ir hacia la “ventanilla única”...

-Sí, la ventanilla única... está muy manoseado el término. Tampoco ese asunto de "único"... A mí hace muchos años que el tema de “único” no me convence demasiado [risas]. Lo que creo es que tiene que haber una visión nacional del asunto. Sigo para abajo. En el tercero estamos nosotros con el departamento PYME, con el departamento jurídico, que no había, al igual que un departamento de personal.

En el segundo está la ANII, en el primero viene el Instituto Nacional de Calidad y en la planta baja tenemos algunas áreas reservadas. Estamos conversando con la Dirección de Proyectos de Desarrollo. Hay programas que Diprode tiene y cosas que hacemos nosotros en las que somos muy complementarios. Así que estamos ahí, en contacto con el director de la OPP, Enrique Rubio. Creo que no hay una decisión tomada de parte de ellos, pero nosotros lo tenemos reservado porque nos gustaría darle a este edificio tres características: innovación, desarrollo y calidad. De alguna manera queremos tratar de que esos tres conceptos estén presentes en este edificio.

También hacer lo mismo que en el portal pero con atención personalizada, porque internet es bárbara pero no todo el mundo la tiene y, además, es importante la atención personal. Y el tercer tema en la planta baja es la simplificación de trámites. Para empezar con algo, vamos a hacerlo con la apertura de empresas. Hoy en día tenemos BPS y DGI interrelacionados y queremos agregar al Ministerio de Trabajo con el tema de la planilla, el Banco de Seguros, UTE y ANTEL.

-¿Qué desafíos se plantean para los próximos dos años?

-Los desafíos que veo son seguir buscando dos cosas. En primer lugar, las definiciones más claras con respecto a los roles, enmarcados en ese cambio institucional que propongo llevar adelante en este tema. Hay que revisionar un poco lo de las asociaciones público-privadas, preguntarse si el país no debería tener una ley en ese sentido, que hoy no tiene. Ése es un tema: tratar de ir armando una propuesta de cambio institucional que vaya ordenando las cosas.

El otro tema es seguir aumentar el menú de opciones, de apoyos. En la CND en particular, en todo aquello donde vaya a generar un valor agregado. ¿Cuáles son las políticas que tenemos que diseñar? Tenés que diseñar aquellas políticas en las cuales el presupuesto que estás metiendo vaya a valer la pena, sirva para algo, vaya a ocupar un lugar que nadie ocupa.

Si hay un mercado que está funcionando bien, no tiene ningún sentido meterse. Tenés que meterte donde haya fallas de mercado, donde éste no participa: por ejemplo, estamos operando como banca de segundo piso, no con bancos sino con cooperativas financieras, con instituciones no reguladas por el Banco Central: cooperativas de capitalización, cooperativas de producción, ONG, sociedades de fomento rural, oficinas de desarrollo de las intendencias, todo en programas de crédito. Entonces operamos en el mercado, pero muy poquito: estamos llegando a siete millones de dólares de línea de crédito. -La de la retirada: por lo que contabas al principio, la gestión en la CND en años anteriores fue bastante “vidriosa”.

-¿Qué cosas han hecho en ese sentido?

-Lo que hicimos, ordenadamente, fue pedirle a la Auditoría Interna una auditoría. Se hizo, salió un informe de más de 150 páginas, lo evaluamos jurídicamente y lo presentamos a la Justicia, adosándolo a todo el expediente que venía anteriormente de la Corporación. La verdad es que a mí personalmente, como ciudadano, me da la misma bronca que le da a todo el mundo que puedan quedar cosas “injustas”. Pero de acuerdo a las urgencias que tenía el país, pusimos el foco para adelante. Esto no quiere decir que, como ha pasado en este tiempo, la Justicia nos pida cosas y nosotros no salgamos corriendo a proporcionarlas, en la medida de lo posible (una de las conclusiones de la auditoría, por ejemplo, fue que faltaban papeles), pero realmente no nos hemos puesto a escarbar para atrás en el sentido de decir que ésa “fue nuestra principal acción”.

Esto es medio anecdótico y me da un poco de vergüenza decirlo, pero cuando me fui para Brasil escribí un cuplé para la murga, el “Cuplé de Villa Nostalgia”, que en un momento decía, en otro sentido: “Si sólo miramos a un pasado puro, es porque le damos la espalda al futuro”. De alguna manera, yo creo que tenés que hacer opciones, sin descartar ninguna pero priorizando. Y nos parece que el camino recorrido fue el correcto, la auditoría fue bastante profunda, determina claramente criterios de cómo se hacía política en este país... y está en la Justicia. Y bue, estamo’ acá.

Nota: Gustavo Rak 

 

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